En este contexto, el doctor Jorge Walter Trevotich, quien representa a la madre de la víctima en calidad de abogado de la querella, brindó declaraciones a Infomedia24 que marcan un giro crucial en la narrativa del caso. Sus afirmaciones apuntan directamente a desestimar la versión de legítima defensa, un punto nodal que podría definir el futuro de los implicados en este resonante hecho que conmocionó a la opinión pública argentina.
La Postura de la Querella: Desarmando la Legítima Defensa
Según el doctor Trevotich, las pruebas presentadas a lo largo del proceso judicial demuestran contundentemente que no existió un forcejeo entre las partes involucradas al momento del suceso. Esta es una afirmación de peso, dado que la ausencia de un altercado físico significativo es fundamental para refutar cualquier intento de justificar el acto bajo el amparo de la legítima defensa, una figura legal que requiere una agresión ilegítima, una necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla y la falta de provocación suficiente por parte de quien se defiende.
El letrado enfatizó que la evidencia recolectada y analizada en el juicio Franco Cuevas pinta un escenario diferente al de una confrontación espontánea. Al desvirtuar la existencia de un forcejeo, la querella busca invalidar uno de los pilares sobre los que podría haberse construido la defensa, reforzando la hipótesis de un ataque premeditado o, al menos, sin la justificación que implica una situación de autodefensa. La estrategia legal de la representación de la madre de Franco Cuevas se centra en desmontar metódicamente cada argumento que intente minimizar la gravedad de lo ocurrido en Oasis Automotores, insistiendo en que el evento trasciende la casualidad o una reacción impulsiva.
En sus propias palabras, Trevotich no dudó en calificar el hecho como “un asesinato a sangre fría”. Esta frase, potente y directa, no solo expresa la percepción de la querella sobre la brutalidad del acto, sino que también sugiere una premeditación o una especial crueldad en la ejecución del homicidio Oasis Automotores, lo cual podría tener implicaciones significativas en la calificación legal del delito y, consecuentemente, en la eventual sentencia. La firmeza en esta declaración anticipa una presentación de alegatos que buscará convencer al tribunal de que el ataque fue deliberado y sin provocación justificable.
El Camino Hacia los Alegatos Finales y la Búsqueda de Justicia
Los alegatos finales representan una instancia crucial dentro del sistema judicial. Es el momento en que cada parte —la fiscalía, la querella y la defensa— expone sus conclusiones sobre las pruebas presentadas, argumentando de manera exhaustiva su visión de los hechos y la aplicación de la ley. El doctor Trevotich adelantó que su presentación será detallada y se basará en el conjunto de pruebas que, según su análisis, descartan de plano la posibilidad de una legítima defensa en el caso de Franco Cuevas.
La expectativa sobre estos alegatos es alta, ya que consolidarán la argumentación de la querella, buscando establecer la culpabilidad y la responsabilidad penal acorde a lo que consideran la verdad de lo acontecido. La determinación del abogado en señalar la inexistencia de un forcejeo y su caracterización del hecho como un «asesinato a sangre fría» servirán como ejes centrales de su discurso final ante el tribunal. Este momento procesal es decisivo para la familia de Franco Cuevas, que a través de la querella, busca una condena que refleje la gravedad del homicidio Oasis Automotores y satisfaga su legítimo derecho a la justicia.
La audiencia de alegatos será el escenario donde se enfrentarán las últimas argumentaciones, consolidando las posiciones de cada interviniente antes de la deliberación del tribunal. El enfoque de la querella, claramente delineado por el doctor Trevotich, es un factor clave que los observadores del sistema judicial argentino seguirán con atención, ya que podría influir de manera determinante en el veredicto final de este mediático y doloroso caso.






