Rocky era un pichón de macá tobiano rescatado en la meseta El Asador y trasladado a la estación de piscicultura de Piedra Buena para su recuperación. Pese al esfuerzo del equipo del Proyecto Macá Tobiano, no logró adaptarse y murió. “No hablamos de fracasos sino de aprendizaje”, sostuvo la veterinaria Gabriela Gabarain, en el marco del trabajo de conservación de esta especie en peligro crítico de extinción.