La secretaria general de La Bancaria en Santa Cruz, Griselda Fabregat, ha manifestado una profunda inquietud ante las recientes directivas del Gobierno nacional que implican el cierre de agencias del Banco Central y diversas sucursales bancarias a lo largo de la vasta región patagónica. Esta situación genera incertidumbre no solo sobre la continuidad de puestos de trabajo sino también sobre el dinamismo de la actividad económica en una zona geográfica de por sí compleja.
El cierre de la sucursal de 28 de Noviembre forma parte de un recorte nacional que afecta a 60 oficinas del Banco Nación. Gremios, trabajadores y vecinos resisten la medida que impacta directamente en la vida de toda una comunidad. Son ocho los trabajadores de esta sucursal que deberán prestar funciones en la localidad vecina de Río Turbio.