La aprobación del Presupuesto Municipal para el año 2026 en Río Gallegos estuvo marcada por una definición clave: el voto de la presidenta del Concejo Deliberante, Daniela D’Amico. Su decisión de acompañar el proyecto en general, tras una votación previa que lo había rechazado, generó interrogantes sobre un supuesto doble discurso.
La esfera política local se hizo eco de una particular situación que involucra a la concejal D'Amico, quien en un giro inesperado, modificó su agenda de promoción de actividades.