En este escenario, la provincia de Santa Cruz se ha posicionado como un actor clave en el debate nacional, compartiendo su valiosa experiencia en la implementación y modernización del Registro de Deudores Alimentarios Morosos a nivel federal. Esta iniciativa busca unificar criterios y fortalecer las herramientas para garantizar el cumplimiento de una obligación fundamental.
Santa Cruz: Pionera en la Modernización del Sistema
La subsecretaria Soledad Boggio ha sido la voz principal en la exposición de los avances que Santa Cruz ha logrado en esta materia. La provincia patagónica ha invertido en la modernización de sus sistemas, logrando un registro más eficiente y accesible. Este esfuerzo no solo beneficia a los habitantes de Santa Cruz, sino que también sienta un precedente importante para el resto del país, demostrando que es posible avanzar en la digitalización y optimización de un área tan sensible como la justicia familiar.
La experiencia santacruceña es particularmente relevante porque aborda el desafío de coordinar información entre diferentes jurisdicciones, un obstáculo frecuente en la implementación de políticas públicas a nivel federal. La tecnología se convierte así en una aliada indispensable para agilizar trámites, cruzar datos y, en última instancia, asegurar que las obligaciones alimentarias se cumplan en tiempo y forma, sin importar dónde resida el deudor o la persona beneficiaria.
La Red Federal y la Urgencia de una Ley Actualizada
Uno de los puntos centrales de la exposición de Santa Cruz fue la importancia de la firma de convenios con otras provincias. Estas alianzas estratégicas son fundamentales para construir una verdadera red federal de información sobre deudores alimentarios. Sin una coordinación interprovincial efectiva, los deudores pueden evadir sus responsabilidades simplemente cambiando de domicilio, dejando a sus hijos sin el sustento necesario. La visión de una red unificada apunta a cerrar estas lagunas legales y administrativas, promoviendo una justicia más equitativa y eficiente para todos los ciudadanos argentinos.
No obstante, la modernización de los sistemas y la articulación entre provincias son solo una parte de la solución. Boggio enfatizó la imperiosa necesidad de actualizar una ley que lleva dos décadas sin modificaciones significativas. Una legislación de 20 años de antigüedad inevitablemente queda desfasada frente a los cambios sociales, tecnológicos y económicos. La ley actual presenta limitaciones que dificultan la plena garantía de los derechos alimentarios, dejando a muchas familias en una situación de vulnerabilidad. La discusión sobre una nueva normativa es crucial para adaptar el marco legal a las realidades del siglo XXI, incorporando nuevas herramientas y sanciones que realmente disuadan la morosidad y protejan a los sectores más indefensos de la sociedad.
Se propone que esta actualización legislativa considere no solo la agilización de los procesos, sino también la inclusión de mecanismos más robustos para la ejecución de las deudas y la prevención de la evasión. Esto podría incluir la ampliación de las inhabilitaciones para los deudores morosos, la facilitación de embargos o la implementación de tecnologías que permitan un seguimiento más efectivo de las obligaciones impagas.
Impacto Social y el Camino hacia una Mayor Justicia
La iniciativa de Santa Cruz y el debate federal que impulsa tienen un impacto directo en la vida de miles de familias. Al fortalecer el Registro de Deudores Alimentarios, se busca enviar un mensaje claro: la obligación de sostener a los hijos es ineludible. Este tipo de políticas públicas contribuye a reducir la pobreza infantil, mejora la calidad de vida de los niños y sus cuidadores, y promueve una cultura de responsabilidad parental.






